jueves, 20 de octubre de 2011

Y es que... los principios básicos; simplemente no son básicos.

''Principios básicos: no existen''

¿Quieres comer? Come; ¿Quieres descansar? Descansa; ¿Quieres leer? Lee; ¿Quieres salir? Sal; ¿Respirar aire fresco y aclararte las ideas? No hay problema, sal, toma el aire, cómete un cohete si quieres mientras descansas en una piedra cercana y en las piernas tienes tu libro favorito... Pero a la hora de la pregunta; ¿Quieres llorar? No estás permitida a hacerlo. Y ese es el único principio básico que puede existir en este mundo, a pesar de que la estúpida frase  -que bien dijo Will Smith en su día-, se la arrebate el pasado al presente.
Todos tenemos algo por lo que sufrir, todo tenemos algo que nos duele, que nos afecta más que nada, un amor que se va, se aleja y nos hace sufrir, una complicación en la vida...
¿Un cáncer quizás? Los psicólogos recomiendan decir la frase: ''Este bichito no puede conmigo, porque yo soy más fuerte que él'', te animan a decirte eso para seguir adelante, para no mandar todo a la mierda; te ponen las prioridades delante de la puta cara, te hacen verlas como nunca, y ahi es cuando te propones decirte la frase del bichito cada vez que te mires al espejo y te veas sin pelo: ''Este asqueroso bichito no puede conmigo, ni con mi familia, porque yo soy más fuerte que él, y va a desaparecer, sí, va a hacerlo...''
Y no os podéis imaginar lo difícil que es convivir con una persona con esta enfermedad... Se puede tirar algunos días las horas muertas tirada en la cama, llorando; diciendo que no sigue adelante con la mierda de tratamiento agresivo que recibe, que no puede más. Y ahi estoy yo, detrás del marco de la puerta oyendo y observando como llora en silencio, mientras me siento incapacitada para mover mis piernas, y sentarme en su cama a abrazarla y decirle que va a salir de estas, que las queremos; que ellos y yo la queremos con todo nuestro ser; ¿Que qué haríamos sin ella? ¿A quién abrazaríamos cuando peor estuviéramos? ¿A quién le pediríamos consejo en la juventud más entrada? ¿A quién besaríamos por la mañana mientras le deseamos ''buenos días''? A pesar de las rabietas, de los portazos en su cara, de la peleas, de los castigos... siempre quedarán las risas, los buenos momentos, las charlas de por las noches en su cama bajo su manta aunque sea septiembre, los cotilleos del día a día...
Pero joder... ¿cuántas veces le habré dicho que no llore? ¿Que lo va a superar? ¿Por nosotros, por favor? Y en los peores momentos es lo que mejor le puedo decir, porque es cuando entra en combate la sonrisa tranquilizadora que hace que todos los problemas se vayan, se alejen durante unos segundos y vengan más tarde. En lo más hondo de la parte más pura de mi cuerpo, guardo la esperanza de que esto pase, de que el bichito se muera, de que nos deje en paz, y de que volvamos a ser una familia, la de siempre; pero sin llantos, porque es el único principio que se le puede atribuir a los principio básicos, si es que en realidad los hay.


-Esta entrada va con un día de retraso, pero mi intento es en conmemoración al día del Cáncer de Mama-.


Marina Levine.

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